Puede que hablar de ahorro y de seguros suene a algo tedioso o a algo parecido a puertas cerradas, pero yo lo estoy experimentando de otra manera. Yo intento formar a todos aquellos con los que contacto para que entiendan lo importante que es una buena planificación. Se trata de influir sobre los demás, de convertirse en algo parecido a un coach.

De las sensaciones mejores que he tenido ha sido cuando he conseguido emocionar a uno de mis futuros clientes porque nadie le había informado tan claro sobre lo que es en sí el ahorro, y nos felicitó a mi compañera ya mi por formar un gran equipo.

Se trata de conseguir conectar con los demás y hacerles ver que sus sueños son posibles, pero que hay que hacer un camino primero, y que dicho camino también puede ser satisfactorio.

Todos compartimos prácticamente las mismas necesidades: de pertenencia a un grupo familiar, de reconocimiento, de seguridad. Mi trabajo consiste en contactar con gente a la que le pueda interesar mis productos, escucharles para ver qué necesitan realmente y averiguar qué soluciones hay para cubrirlas. Por último, y como broche final, hay que conseguir que nuestro cliente se comprometa con la solución que le hemos propuesto (que es para su bien, siempre). Es decir, nosotros manejamos sueños, en realidad, pero desde una perspectiva sensata.

También y por otro lado, todos somos de nuestro padre y de nuestra madre y hay que aprender a hablar en el idioma del otro (a eso se le llama empatía, y es el fuerte de las personas más sensibles).

Para ello es conveniente conocer qué tipo de personalidad tenemos delante, y las más comunes son las siguientes:

1. Las águilas

Las personas con una alta dominancia son aquellas orientadas a resultados: impulsivos, emprendedores, decididos, exigentes, resueltos. Les gusta el poder.

2. Las palomas

Las personas con una alta serenidad son aquellas orientadas al equipo y la concordia: cuidadosos, razonables, tranquilos, serenos, controlados y poco amigos del cambio. Les gusta el trabajo en equipo y la buena relación entre todos los miembros.

3. Los búhos

Las personas con un alto nivel de cumplimiento son aquellas orientadas a la reflexión y análisis: precisos, cautelosos, reflexivos, reservados y muy perfeccionistas. Les gustan las normas y los procedimientos y la alta calidad.

4. Los loros (en el buen sentido)

Las personas con una alta influencia son aquellas orientadas a las relaciones con personas: sociables, bromistas, desenvueltos, persuasivos, de fácil carácter y muy dinámicos. Les gusta convencer.

Por ejemplo, yo soy bastante loro, pero también tengo un componente de serenidad importante. O así me percibo yo al menos.

Es importante conocerse a uno mismo y conocer a tu cliente para dirigirte de una manera correcta.  A un águila le tienes que contar las cosas a doble espacio y una cara, pero para convencer a un lorito como yo primero tienes que ir por las buenas, y ganarte así mi confianza. Yo entiendo que “perfecto” es un tema que primero tendríamos que definir pero hay gente con ideas precisas sobre lo que es perfecto y hay que repetarlas y cumplirlas si quieres llegar a su corazoncito.

Así que bien, aquí sigo recordándoos que si no queréis que os convoquen a reuniones de trabajo con una ouija…¡ahorrad, malditos, ahorrad!

Fuente: Torre, Santiago. Haz que te compren: Secretos para diferenciarte, paso a paso, de la competencia y no tener que vender por precio.

Paula Lara Dominguez

Asesora financiera

Te aseguro el ahorro

(+34) 655301305

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